Servicios de identidad visual para marcas que recién empiezan

Trabajo con marcas personales, emprendimientos y proyectos culturales para construir un sistema visual que se sostenga solo, desde el logotipo hasta la plantilla de historias.

Lo que cuentan quienes ya tienen su sistema visual

Trabajamos con marcas personales y emprendimientos chicos, donde cada pieza tiene que rendir. Estos son algunos recorridos reales, contados por sus protagonistas.

Valeria, ceramista y artista visual

Necesitaba que mis piezas se reconocieran en una feria sin tener que explicar nada. Con la paleta y la papelería digital que armamos, mis etiquetas y posteos ahora se ven como parte de un mismo trabajo. Eso me abrió puertas en dos tiendas locales.

Marcos, fotógrafo de retrato

Lo que más valoro es que el logo no quedó solo en un archivo. La guía de uso me salvó: sé qué tipografía usar en una historia, cómo disponer el texto sobre una foto y cuándo dejar respirar la imagen. Mi feed por fin tiene un hilo conductor.

Lucía, emprendimiento de indumentaria

Arrancamos con la entrevista de descubrimiento y ahí ya se notó que no era un trámite. Las propuestas llegaron con fundamentos, no con gustos personales. Hoy uso las plantillas para redes y publico sin pensar dos horas en el diseño.

Lo que cambia cuando trabajás con un sistema visual

No se trata solo de tener un logo lindo. El objetivo es que cada pieza que publiques o imprimas refuerce la misma idea, sin que tengas que pensar en diseño cada vez.

Por eso cada entrega incluye guías de uso y plantillas pensadas para tu día a día. Así, cuando necesites una historia en redes o una tarjeta de presentación, ya sabés qué tipografía usar, qué colores combinan y cómo disponer los elementos.

De la primera charla al sistema visual

No hay dos encargos iguales, pero el recorrido sí tiene una forma clara. Prefiero trabajar por etapas cortas, con revisiones concretas, para que sepas en qué punto está tu proyecto y qué falta para cerrarlo.

La entrevista inicial no es un cuestionario. Es una conversación sobre referencias, valores y a quién querés llegar. Con eso armamos el primer borrador y después afinamos hasta que el sistema funcione en una tarjeta, en una historia de Instagram y en un cartel impreso.

  1. Entrevista de descubrimiento

    Relevamos referencias visuales, valores del proyecto y público objetivo. Dura alrededor de una hora y de ahí sale un brief con lo que tu marca necesita y lo que conviene dejar afuera.

  2. Exploración y bocetos

    Investigo el rubro, pruebo direcciones tipográficas y dibujo primeras ideas. Te presento dos o tres caminos posibles, sin pulir, para decidir con fundamento antes de invertir horas en detalles.

  3. Propuesta de identidad

    Desarrollo el logotipo, la paleta cromática y las tipografías en una presentación integrada. Se ven aplicaciones simples: papelería, perfil de Instagram, una pieza impresa. Ahí se evalúa si el sistema comunica lo que buscás.

  4. Ajustes y versión final

    Iteramos sobre la propuesta elegida. Los cambios pueden ser finos o estructurales, según lo que surja en la revisión. Cuando el sistema se sostiene solo, lo damos por cerrado.

  5. Entrega y guía de uso

    Recibís los archivos en formato vectorial y para pantalla, junto con una guía breve que explica cómo usar la paleta, las tipografías y las plantillas. Así tu marca se mantiene coherente sin depender de mí para cada pieza.

Si ya tenés un proyecto en marcha o querés ver cómo trabajamos un caso concreto, acá están las opciones de trabajo y el formulario para contarnos tu idea.